En una jornada marcada por la emotividad y la participación vecinal, el barrio de Santa Marta celebró la inauguración de una ermita dedicada a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. La iniciativa, que forma parte del programa “Ermitas de la Comunidad”, busca fortalecer los lazos espirituales y sociales en distintos puntos de Lomas de Zamora.
El acto central tuvo lugar durante una misa presidida por el padre Fernando Fortunato, párroco de Cristo Obrero, quien encabezó la ceremonia frente a los vecinos y vecinas que se acercaron a compartir la tarde. “Es importante tener un lugar de encuentro que nos recuerde que la fe también se vive en el barrio, caminando las calles y compartiendo con el otro”, expresó el sacerdote durante la homilía.
Luego de la celebración eucarística, la actividad continuó con un recorrido por las viviendas cercanas. Allí, el padre Fortunato bendijo los hogares de las familias presentes, en un gesto que los asistentes valoraron como una señal de cercanía y contención. La imagen de la Virgen recorrió así el paisaje cotidiano del barrio, llevando un mensaje de esperanza a cada casa.
El programa “Ermitas de la Comunidad” impulsa desde hace tiempo la instalación de grutas y espacios de oración en distintos barrios del Municipio. El objetivo, según explican sus organizadores, es poner en valor la tradición religiosa popular y generar puntos de referencia que inviten al recogimiento y a la acción misionera en el territorio.
Con esta nueva ermita, Santa Marta suma un lugar para la oración y el encuentro vecinal, donde lo sagrado se integra a la vida diaria del barrio. La imagen de la Medalla Milagrosa quedó entronizada como símbolo de protección y unión para quienes habitan el lugar.

