Las tareas buscan optimizar el escurrimiento del agua y dar respuesta a una demanda histórica de la comunidad. Las obras se concentran en la zona de Mar del Plata, entre Terrada e Iparraguirre, donde se desplegó un operativo integral que incluye reconstrucción y perfilado de desagües, limpieza de conductos y ejecución de nuevos sumideros. El objetivo es fortalecer la red existente y prevenir anegamientos ante lluvias intensas.
Además, se avanza con la instalación de cañerías en cruces de calles, una intervención fundamental para garantizar la continuidad del sistema hidráulico. Estos trabajos permiten mejorar la circulación del agua y reducir los puntos críticos que se generan en distintos sectores del barrio.
Otro eje de la obra es la mejora de los accesos domiciliarios, una demanda directa de los vecinos que impacta en la vida cotidiana. La intervención no solo apunta a resolver problemas estructurales, sino también a facilitar la movilidad y el ingreso a las viviendas.
Desde el municipio destacan que las tareas se realizan de manera diaria y sostenida, en el marco de un plan de obras que busca saldar deudas históricas en materia de infraestructura urbana y acompañar el crecimiento de los barrios con presencia del Estado.

